
Descanso en la huida a Egipto
Ficha
La historia
En el Salón de París de mayo de 1879 Merson presentó un cuadro que el catálogo llamaba sencillamente Descanso en Egipto, y la gente se agolpaba delante. El crítico estadounidense Earl Shinn escribió que era un verdadero poema y que ejercía sobre el público una fascinación irresistible y poco habitual. El lienzo de Boston lleva ese mismo año en números romanos junto a la firma. Tras el éxito, Merson pintó otras versiones, entre ellas una de 1880 que está en Niza. Es de noche en el desierto. José duerme junto a una hoguera que se apaga, el burro pace la hierba escasa y la Virgen se ha quedado dormida con el Niño en brazos, recostada entre las garras de una enorme esfinge. La luz que la ilumina sale del Niño. La esfinge alza el rostro hacia el cielo, donde asoman las primeras estrellas, aunque las esfinges del antiguo Egipto miran al frente. Merson nunca viajó al norte de África y construyó la escena a partir de detalles arqueológicos. El coleccionista bostoniano George Golding Kennedy lo compró en París y lo legó al museo en 1918. Hoy es la lámina más vendida de la tienda del museo, y sus ventas se disparan cada Navidad.