
San Benito ante la cueva de Subiaco
Ficha
La historia
Según la vida de san Benito que el papa Gregorio Magno escribió en torno al año 593, el joven Benito pasó tres años escondido en una cueva cerca de Subiaco. Solo lo sabía un monje llamado Román, que le llevaba comida. Como ningún camino bajaba por la roca, Román le hacía llegar el pan con una cuerda larga a la que había atado una campanilla, para que el sonido le avisara. El demonio, envidioso de esa caridad, arrojó una piedra y rompió la campanilla.
En lo alto de la tabla se ve al monje asomado al borde del risco y a un diablo rojo que vuela hacia la cuerda. Abajo, el santo reza de rodillas ante un libro apoyado en un tocón. El Belvedere atribuye la obra, pintada hacia 1510, al Maestro del Retablo de Santa Ana de Innerochsenbach, y en 2021 la expuso en una muestra sobre el arte de la época de Durero.