
Andrea Mantegna · PD
San Bernardino de Siena entre dos ángeles
Ficha
La historia
Ludovico Gonzaga, marqués de Mantua, preparó su capilla funeraria en la iglesia de San Francesco y la dedicó a Bernardino de Siena, el predicador franciscano que había recorrido Italia entera llenando plazas. Para ese espacio se pintó este lienzo de 385 centímetros de alto, y se pintó sobre tela en una época en que un retablo de ese tamaño solía ir sobre tabla. El santo sostiene la tablilla con el monograma IHS, el emblema del nombre de Jesús que él mismo había difundido y que en 1427 le costó un proceso en Roma por acusación de idolatría, del que salió absuelto. En el arquitrabe se lee HUIUS LINGUA SALUS HOMINUM, la lengua de este hombre es la salvación de los hombres. La obra se fecha en 1469 y entró en Brera en 1811, tras la supresión del convento mantuano.




