
San Blas y un santo obispo
Ficha
La historia
El anciano de mitra blanca es san Blas, obispo de Sebaste, en Armenia. En la mano enguantada sostiene un cardador de madera erizado de dientes de hierro, la herramienta con que se peinaba la lana y, según su leyenda, el instrumento con que le desgarraron la carne antes de decapitarlo. Su compañero, más joven y tonsurado, lleva un báculo y ningún otro atributo, y el museo no le da nombre. Detrás, una cortina verde se abre sobre un fondo oscuro, y el museo ve en ambos rostros verdaderos retratos, llenos de energía.
La tabla formaba parte de un monumental políptico que Bartolomeo Montagna pintó entre 1500 y 1502 para el altar mayor de la iglesia de Santi Nazaro e Celso, en Verona. Allí se conservan todavía otras cuatro piezas grandes, una Piedad y figuras de santos, y allí pintó también los frescos de la capilla de San Biagio. Este fragmento llegó al museo con la colección de Cesare Bernasconi.

