
San Ciriaco con un donante
Ficha
La historia
San Ciriaco fue diácono en Roma hacia el año 300, y la leyenda cuenta que liberó de un demonio a la hija del emperador Diocleciano. Por eso los pintores suelen vestirlo de diácono y ponerle en las manos un libro de exorcismos.
En esta tabla el libro está, abierto sobre sus rodillas, pero el santo lleva además la tiara papal de tres coronas y sostiene una alta cruz. Detrás cuelga un paño verde estampado, y más arriba, entre columnas rojas, se abre una ciudad amurallada llena de torres. Sobre las baldosas del suelo corre una línea en letra gótica con su nombre y el año 1472. El Belvedere la cataloga como atribuida a un pintor de Passau.