
San Jerónimo y el león: tabla de predela
Ficha
La historia
San Jerónimo, sentado en el desierto, saca una espina de la pata del león. Lo habitual era que los pintores mostraran al animal tumbado a los pies del sabio, como una mascota. Aquí Lippi pinta el momento en que, según la leyenda, empezó su compañía. Un león cojo entró en el monasterio de Jerónimo cerca de Belén, los demás monjes huyeron y solo Jerónimo se quedó a curarlo.
De las cuatro escenas de la predela del retablo de Pistoia que guarda la National Gallery, esta es la que el museo cree que muy probablemente pintó el propio fray Filippo Lippi, porque su ejecución es más fina que la de las demás. La pintura es muy delgada y con el tiempo se ha vuelto aún más transparente, de modo que asoma el dibujo subyacente, sobre todo en las dos figuras del fondo. Un dibujo de Lippi con un monje sentado, en los Uffizi de Florencia, podría ser una primera idea para Jerónimo.


