
Hieronymus Bosch, Saint Jerome, 1500. Wikimedia Commons. · PD
San Jerónimo
Ficha
La historia
Hacia 1500 Jheronimus Bosch pintó a san Jerónimo no de pie ni leyendo, como solían mostrarlo, sino tumbado en el suelo, abrazado a un crucifijo. El santo se ha quitado el manto cardenalicio, que yace a un lado, y reza con los ojos cerrados en pleno campo. A su alrededor Bosch despliega su mundo inquietante: troncos huecos, charcas, plantas extrañas y pequeñas criaturas medio ocultas. El paisaje, tranquilo a primera vista, está lleno de formas que se pudren y amenazan, como las tentaciones que el eremita intenta dejar atrás. Al fondo, sereno, se abre un valle luminoso muy distinto del primer plano.




