
Didier Descouens · PD
San Jerónimo penitente
Ficha
La historia
Un hombre viejo, arrodillado bajo una cabaña de ramas, se golpea el pecho con una piedra frente al crucifijo. Es Jerónimo, el erudito que en el siglo IV tradujo la Biblia al latín, y en 1580 su penitencia era un asunto de actualidad: el Concilio de Trento había confirmado aquella traducción como texto oficial de la Iglesia, y las iglesias italianas pedían con insistencia santos penitentes. Veronese pintó este lienzo de más de dos metros y medio de alto para Sant'Andrea della Zirada, la iglesia de un convento de agustinas al oeste de Venecia. Alrededor del santo están el león manso, la calavera, los libros, un reloj de arena, y el capelo cardenalicio colgado del tronco, dignidad que en su tiempo aún no existía. Al fondo, sobre un risco, se distinguen una iglesia y un obelisco. En 1971 el cuadro pasó en depósito a la Accademia, y la iglesia sigue siendo su propietaria.




