
Giovanni Bellini · PD
San Jerónimo en el desierto
Ficha
La historia
Antes de que Giovanni Bellini cambiara la manera de pintar en Venecia, pintó esto. Los estudiosos suelen reconocer esta pequeña tabla al temple, de hacia 1450, como su obra más temprana que se conserva, hecha cuando apenas rondaba los veinte años. San Jerónimo aparece medio desnudo sobre una roca, delante de su cueva, con un libro en la mano que recuerda su vida de ermitaño y su traducción de la Biblia al latín. A sus pies está el león, con la espina que, según la leyenda, el santo le sacó de la pata. El paisaje árido y pedregoso delata lo que el joven Bellini miraba entonces: la pintura seca y escultórica de Padua, la ciudad de Andrea Mantegna, que hacia 1453 se casaría con su hermana. Es el punto de partida de una carrera que duraría más de sesenta años.




