
San Vladimiro
Ficha
La historia
En el reverso de este pequeño vidrio Kandinski anotó, en alemán, que lo había pintado en junio de 1911 en Murnau, el pueblo al pie de los Alpes bávaros donde pasaba largas temporadas por aquellos años. Gabriele Münter, la pintora con la que compartía allí su vida, añadió de su puño y letra el nombre del santo. La técnica era bávara y el modelo, ruso. Vladimiro fue el príncipe de Kiev que hacia el año 988 abrazó el cristianismo para su pueblo, y la Iglesia ortodoxa lo venera como uno de los santos patronos de Rusia. Los estudiosos han señalado lo mucho que este vidrio se parece a un icono ruso, tanto en el tema como en la composición. El catálogo del museo enumera lo que aparece en él: el santo, una cruz, una iglesia sobre una colina, plantas y agua. Mide menos de 30 centímetros de alto y conserva su marco pintado original.




