
Santa Catalina y santa Dorotea
Ficha
La historia
Dos santas coronadas ocupan dos tablitas que fueron, probablemente, las puertas de un pequeño políptico devocional o de un armario para objetos sagrados. A la izquierda, Catalina de Alejandría apoya la mano en la rueda rota y erizada de púas de su martirio y sostiene la palma con la punta de dos dedos, con la misma indiferencia aristocrática que el museo encuentra en la figura que trenza guirnaldas en la Virgen del rosal, también expuesta en el museo.
La otra santa lleva un libro y una delgada cruz roja, y a sus pies un niño con túnica azul levanta una bandeja de rosas. Según la leyenda de Dorotea, un abogado llamado Teófilo se burló de ella camino del suplicio y le pidió que le enviara rosas y frutos del jardín de su esposo celestial. Muerta ya la santa, un niño se los llevó en pleno invierno, y Teófilo se convirtió. La cartela de la sala la llama Dorotea, mientras otros textos del museo la llaman Veneranda. Carpaccio las pintó hacia 1485 o 1490, y el museo ve en el niño al ángel de la leyenda convertido en paje.




