
Cimabue · PD
Maestà de Santa Trinita
Ficha
La historia
Hacia 1290, la pintura italiana todavía hablaba en el lenguaje dorado de Bizancio, con fondos planos de oro y figuras solemnes y frontales. Cimabue trabajaba dentro de esa tradición, pero aquí empieza a moverla. Pintó esta enorme tabla para la iglesia de Santa Trinita en Florencia, la Virgen entronizada con el Niño, sostenida por ocho ángeles dispuestos en columna a ambos lados. Bajo el trono asoman cuatro profetas del Antiguo Testamento, y uno de ellos levanta la vista hacia la Virgen, un gesto de peso y volumen nuevo para su época. Se cuenta que Cimabue tuvo por aprendiz a un joven llamado Giotto, quien pocos años después llevaría mucho más lejos esa búsqueda de figuras que ocupan el espacio. El oro sigue reinando en el fondo, pero el trono ya intenta tener profundidad, con sus arcos escalonados hacia dentro.



