
Sarcófago del príncipe Duaenre
Ficha
La historia
A comienzos del siglo XX, cuando el Servicio de Antigüedades de Egipto abrió el cementerio occidental de Guiza a las misiones extranjeras, el terreno junto a las pirámides se dividió en tres franjas que se sortearon. A los alemanes les tocó el norte, a los estadounidenses de George Reisner el centro y a los italianos de Ernesto Schiaparelli, director del museo de Turín, el sur. En 1903 los obreros egipcios de Schiaparelli y su colaborador Francesco Ballerini hallaron este sarcófago de granito cerca de la pirámide de Keops, en una mastaba, la tumba de techo plano de la élite del Imperio Antiguo.
La tumba era de Duaenre. Los relieves de su capilla, y un bloque sacado de ella que hoy está en Boston, indican al museo que era un príncipe, hijo del rey Kefrén y de la reina Meresankh, y que fue visir y escriba de los libros sagrados. Los italianos no se quedaron mucho en Guiza. En 1905 cedieron su concesión a la expedición de Harvard y Boston que dirigía Reisner.
El propio sarcófago muestra cómo se manejaba. Uno de los lados cortos tiene un corte oblicuo en la base, quizá para arrastrarlo con más facilidad, y los salientes de la tapa servían para levantarla. El hueco interior es pequeño, y el museo deduce que el príncipe fue colocado de costado, con las piernas medio encogidas.


