
Estela de Nefertiabet
Ficha
La historia
Nefertiabet, la bella de Oriente, era hija de un rey, y su estela no dice de cuál. Vivió en tiempos de Keops, el constructor de la Gran Pirámide, o de uno de sus dos sucesores, y fue enterrada en una mastaba del cementerio occidental de Guiza.
La losa estaba empotrada en la fachada de la tumba y pertenece a un grupo reducido de estelas de este tipo halladas en Guiza, unas 15 losas y fragmentos. La princesa está sentada en un taburete con patas de toro, viste una piel de leopardo sobre el vestido y tiende la mano hacia una mesa de panes. A su alrededor, los jeroglíficos enumeran lo que debía recibir para la eternidad, ungüentos, pan y cerveza, órix y buey, y a la derecha una tabla de telas de lino por tipos y cantidades. Los colores siguen vivos. Algunas de estas losas aparecieron tapiadas por construcciones posteriores, lo que ayuda a explicar su conservación.
La descubrió en 1902 Montague Ballard, un inglés que excavaba en Guiza. El coleccionista estadounidense Atherton Curtis la compró en 1912 a los marchantes Jules Sambon y Jacob Hirsch, y él y su esposa la regalaron al Louvre, que aceptó la donación en 1938.


