
Paolo Veronese · PD
El Desprecio
Ficha
La historia
La propia National Gallery considera este cuadro el más difícil de descifrar de las cuatro alegorías amorosas que Veronés pintó como conjunto. Un hombre desnudo yace tendido sobre la cornisa de una ruina clásica, y Cupido, de pie sobre su pecho, lo golpea con un arco de cuerda rota. Encima, en la ruina, asoma un sátiro de piedra mutilado, mitad macho cabrío, imagen de la lujuria desatada. Una mujer con el pecho descubierto le lanza una mirada mientras otra se la lleva, con un pequeño armiño blanco de cola negra en los brazos. En la Italia del Renacimiento el armiño significaba pureza y moderación, y se creía que protegía a las embarazadas. Una lectura inspirada en la filosofía italiana de la época ve en las dos mujeres, cogidas de la mano, el amor terrenal y el celestial, y en el hombre a alguien castigado por buscar solo el placer del cuerpo.




