
Autorretrato
Ficha
La historia
En 1835 Luis Felipe llevaba cinco años en el trono de Francia, y en París abogados, banqueros y oficinistas habían adoptado una misma prenda, la levita negra. Théodore Chassériau, todavía adolescente, se pintó con ella. El paño oscuro le sube hasta la barbilla, una mano se esconde dentro de la levita y la otra descansa sobre un librito, en una mesa cubierta de rojo. Los útiles del oficio quedan en el borde, una paleta y unos pinceles colgados en la pared, en la esquina superior. En 1846 el poeta Charles Baudelaire escribió que ese traje negro tenía una belleza propia, la de la vestimenta de la época moderna. El barón Arthur Chassériau, de la familia del pintor, lo donó al Louvre en 1933, y hoy cuelga en una sala dedicada al pintor y al retrato hacia 1840.




