
Vincent van Gogh, Self-portrait, dedicated to Paul Gauguin, 1888. Wikimedia Commons. · PD
Autorretrato dedicado a Paul Gauguin
Ficha
La historia
En el otoño de 1888 Van Gogh vivía en Arlés soñando con reunir allí a un grupo de pintores amigos, y propuso que intercambiaran autorretratos como señal de esa hermandad. Gauguin y Émile Bernard, que trabajaban juntos en Bretaña, enviaron los suyos. Esta fue la respuesta de Van Gogh, dedicada a su amigo Paul Gauguin y enviada por correo en octubre. Le contó que se había pintado como un bonzo, un monje budista japonés, un humilde adorador del Buda eterno, y por eso aparece con la cabeza rapada y los ojos algo rasgados sobre un fondo de un verde jade pálido. Semanas después Gauguin llegó a Arlés. Los dos meses que pasaron juntos terminaron con la navaja y la oreja cortada, y con el tiempo Gauguin vendió este retrato por 300 francos.




