Autorretrato
Ficha
La historia
Los Medici habían empezado a reunir en Florencia autorretratos de artistas en una sola colección, una galería de pintores que te miran a través del tiempo, y el rostro de van Mieris entró en ella desde el lejano norte. Lo pintó en 1677, un maestro de Leiden que se vuelve para mostrar sus propios rasgos con el mismo cuidado pulido que dedicaba a sus clientes. Un autorretrato era además una tarjeta de presentación, prueba de lo que la mano sabía hacer, enviada a una corte que nunca lo vería trabajar. La colección a la que se sumó sigue hoy en los Uffizi, una de las mayores de su clase, y su efigie cuelga entre cientos de otras.



