
Autorretrato
Ficha
La historia
Los Uffizi guardan una colección que pocas galerías pensaron en formar: los retratos de artistas pintados por ellos mismos, reunidos por los Medici desde el siglo 17. Que te pidieran tu propia efigie era una forma de reconocimiento, y hacia 1766 pocos de aquellos rostros eran de mujeres. Anna Bacherini Piattoli se ganaba la vida en Florencia como podían hacerlo muchas pintoras, con el pastel y la miniatura, los formatos más pequeños y menos valorados, aunque también pintó escenas religiosas. Para la galería medicea trabajó al óleo, retratándose hacia los 46 años, directa y vestida con sencillez, con los útiles de su oficio en la mano. Se había formado en parte con Violante Siries, otra florentina cuyo autorretrato cuelga en la misma colección.