
Peter Paul Rubens · PD
Autorretrato
Ficha
La historia
Hacia 1638, Rubens rondaba los sesenta años y se retrató como un caballero. Lleva sombrero de ala ancha, guante y la mano apoyada en el pomo de una espada, nada que recuerde a los pinceles ni al enorme taller que dirigía. Dos reyes lo habían armado caballero, y a lo largo de su vida fue tanto pintor como diplomático, viajando entre cortes para negociar la paz. La mirada es serena y algo cansada. Por entonces la gota le atacaba las manos, justo aquello de lo que vivía. La otra mano queda medio escondida en los pliegues oscuros de la capa.




