
Eugène Louis Boudin · PD
Barcos en el muelle, Deauville
Ficha
La historia
Grandes veleros de aparejo redondo amarrados al muelle, un cielo gris y ni una sombrilla a la vista. Es el Deauville que no sale en las postales. Detrás de la playa de moda, junto a la desembocadura del río Touques, había una dársena de 300 metros de largo, abierta al comercio en 1866. Allí descargaban carbón los barcos ingleses y madera los noruegos, con destino a los aserraderos levantados en la lengua de tierra entre la dársena y el río. Cuando Boudin pintó esta vista, en 1881, parte de ese tráfico ya se estaba yendo al puerto mayor de El Havre, al otro lado del estuario del Sena. Firmó abajo a la izquierda y añadió el año abreviado, 81. El cuadro siguió en su poder mucho tiempo. En junio de 1894 se lo vendió a un tal Duval, dorador, es decir, un artesano que fabricaba y doraba marcos.




