
Mujer durmiente
Ficha
La historia
El lienzo es del mismo año, 1919, cuando De Smet había decidido que un cuadro apenas debía nada al parecido. La mujer dormida está por eso construida más que copiada: el cuerpo reducido a unos pocos planos anchos, el rostro simplificado en una máscara roma, todo sostenido en el fuerte juego de luz y sombra profunda que entonces prefería. El sueño se aviene a ese tratamiento. Una figura dormida ya está quieta y recogida en sí misma, de modo que las formas pueden quedar simples sin que parezca faltar nada. La pasta es espesa y mate, trabajada en masas macizas y no en el detalle fino.
