
J. M. W. Turner, Snow Storm: Steam-Boat off a Harbour's Mouth, 1842. Wikimedia Commons. · PD
Tormenta de nieve: barco de vapor frente a la bocana de un puerto
Ficha
La historia
Turner añadió al título una frase insólita: que él mismo había estado en esa tormenta la noche en que el Ariel zarpó de Harwich. Contaba, además, que había pedido a los marineros que lo ataran al mástil durante cuatro horas para observar el temporal sin ser arrastrado por el mar. Muchos han dudado siempre de la historia, porque no consta que ningún barco llamado Ariel saliera de Harwich por entonces y a los 67 años el pintor difícilmente habría aguantado algo así. Verdad o no, la escena es pura energía, con el vapor casi disuelto en un remolino de nieve, humo y agua en el que apenas queda una línea firme. Un crítico de la época la despachó como agua de jabón y cal. A Turner le llegó el comentario y masculló que ojalá esos críticos hubieran estado dentro de la tormenta.




