
Salomón adorando a los ídolos
Ficha
La historia
En 1688 Sebastiano Ricci, entonces un pintor joven, abandonó a su mujer y a su hija en Bolonia y huyó a Turín con Maddalena, hija del pintor Giovanni Peruzzini. Allí lo detuvieron, y según los relatos antiguos estuvo a punto de ser ejecutado, hasta que su protector, Ranuccio II Farnesio, duque de Parma, logró su liberación. 36 años después, hacia 1724, Ricci pintaba para la casa real de Saboya, los señores de esa misma ciudad.
Este lienzo pertenece al comienzo de aquel trabajo. Su tema procede del Primer Libro de los Reyes. En su vejez Salomón, el rey sabio que había construido el Templo de Jerusalén, se dejó arrastrar por sus muchas esposas extranjeras a adorar a sus dioses. Ricci coloca al rey de rodillas ante la estatua de un ídolo en el centro del cuadro.
El lienzo se restauró en 2008 en el centro de conservación de la Venaria Reale, a las afueras de Turín, y al año siguiente viajó a Bruselas para una exposición sobre los esplendores de la corte de Saboya. Hoy cuelga en la sala 42, la misma del Moisés y del Daniel de Ricci.




