
Estamnos con Heracles y el centauro Folo
Ficha
La historia
Camino de cazar el gran jabalí del monte Erimanto, Heracles se detuvo en la cueva del centauro Folo. Folo sirvió a su huésped carne asada y él comió la suya cruda. Entonces Heracles pidió vino. Folo tenía una gran tinaja, pero era de todos los centauros, un regalo de Dioniso, el dios del vino, y en cuanto se abrió, el olor atrajo a los demás, que llegaron al galope con rocas y árboles arrancados.
El Pintor de Argos puso toda la historia en una cara de este estamnos. Heracles sostiene una jarra y Folo una copa junto a una enorme tinaja de almacenaje. El carcaj de Heracles está colgado, y de un árbol penden dos liebres, la caza del día. Alrededor ya llegan los otros centauros, uno con un árbol, dos con piedras, otro tocando un cuerno.
Los estamnos atenienses como este, pintados a comienzos del siglo V a. C., se han encontrado sobre todo en Etruria, y la forma parece pensada para compradores etruscos. Según la publicación de los hallazgos de 1925, compartía tumba en la necrópolis de Celle, en Falerii, con un vaso para beber en forma de cabeza de perro.