
Vincent van Gogh, Starry Night Over the Rhone, 1888. Wikimedia Commons. · PD
Noche estrellada sobre el Ródano
Ficha
La historia
En septiembre de 1888, en Arlés, el muelle del Ródano acababa de estrenar el alumbrado de gas, y a Van Gogh le fascinaba el reto de pintar de noche, a la intemperie, bajo esas lámparas nuevas. Trabajó allí mismo, en la oscuridad, a un par de minutos de la Casa Amarilla donde vivía. En una carta a su hermano Theo describió los colores con precisión de químico: el cielo azul verdoso, el agua azul intenso, el gas amarillo y sus reflejos cayendo hasta el bronce sobre el río. Lo que le interesaba era esa mezcla de dos luces, la vieja de las estrellas y la moderna de las farolas de la ciudad, encendidas a la vez sobre el agua. En primer plano puso a una pareja de enamorados paseando por la orilla, casi al margen del cuadro. Arriba, la Osa Mayor brilla con un resplandor rosa y verde sobre los tejados de Arlés. Esto lo pintó un año antes de la otra noche estrellada, la de los remolinos, que haría ya encerrado en el sanatorio de Saint-Rémy.




