
Estatua de Anen, segundo profeta de Amón
Ficha
La historia
La reina Tiy no nació princesa. Sus padres, Yuya y Tuya, procedían de una familia de funcionarios de provincias, y aun así Amenhotep III la convirtió en su gran esposa real, y sus parientes ascendieron con ella. Su hermano Anen llegó a segundo profeta de Amón, el segundo de los cuatro sacerdotes principales del dios en Karnak. Tenía además títulos del antiguo culto solar de Heliópolis, entre ellos el de Grande de los Videntes, el que llevaba allí el sumo sacerdote de Ra.
La inscripción de esta estatua lo llama el que conoce la marcha del cielo, un sacerdote astrónomo que seguía el camino de los astros. Por eso, explica el museo, las manchas de su piel de leopardo, la vestidura del sacerdote, están talladas como estrellas. Es también el que pone las cosas en su sitio, es decir, las ofrendas para los dioses, y el que apacigua a los dioses con su voz. En el adorno de su cinturón se leen los nombres de su cuñado, Amenhotep III.




