
Naturaleza muerta con lámpara
Ficha
La historia
Cuando Gris pintó esto, en 1919, la guerra había terminado y París recobraba el aliento. Aquella primavera su marchante, Léonce Rosenberg, le dedicó una individual en la Galerie de l'Effort Moderne, la primera vez que los focos lo alumbraban a él solo. El cuadro pertenece a esa etapa asentada y segura de su obra. Su asunto es doméstico y callado: una lámpara sobre una mesa entre unos pocos objetos, de esas que se encendían al caer la tarde. Gris la construye con anchos planos planos ensamblados como una taracea, de color más cálido y bordes más tranquilos que en sus enjutos lienzos de guerra. La pantalla redonda y el pie recto de la lámpara dan a la composición su centro, un punto en reposo en torno al cual se ordenan las demás formas.




