
Bodegón con instrumentos musicales
Ficha
La historia
Todo lo que hay sobre la mesa se puede nombrar. Una bombarda, el antepasado grave del oboe, una mandola, un violín con el arco encima, una hoja de tablatura, libros encuadernados, fruta y una cortina detrás. Baschenis lo pintó en Bérgamo hacia 1650 o 1660, y el armado viene de dos sitios, de los tratados de perspectiva y de las taraceas de madera de las iglesias lombardas, donde desde hacía más de un siglo se encajaban instrumentos escorzados dentro de los paneles. Conocía la música por dentro y las tablaturas que escribe se leen bien. Merece la pena acercarse a la mandola. Sobre la caja está el polvo que se posa en un instrumento que nadie coge desde hace semanas, y las marcas de unos dedos que lo han atravesado. Mide 60 por 88 centímetros y está en la sala XXXIII.