
Bodegón con tetera, taza y frutas
Ficha
La historia
En 1890 sus padres le habían cortado la asignación. Tenía 22 años, había rechazado la carrera de comercio que le tenían preparada y ese año sorteó cuadros suyos en una lotería para reunir dinero. El lienzo es de ese mismo año y se pintó en Pont-Aven, en Bretaña: 39 por 47 centímetros, una tetera, una taza y algo de fruta sobre una mesa. Nada de eso hubo que alquilarlo, pedirlo prestado ni ir a buscarlo lejos. Después pasó cien años en manos privadas y no llegó a Ámsterdam hasta finales de 1989, dentro de un conjunto de obras de Bernard que Elin y Bengt Ekström, de Uppsala, donaron al museo.




