
Vincent van Gogh · PD
Escena callejera en Montmartre
Ficha
La historia
Cuando Van Gogh pintó este cuadro en 1887, Montmartre no era todavía la colina turística coronada por una iglesia blanca. Era un borde semirrural de París, con huertos, cercas de madera y algunos molinos aún girando por encima de los tejados. Pasaba aquellos dos años con su hermano Theo, y París le estaba cambiando la mirada: los pardos oscuros que había traído de Holanda cedían ante los colores claros y sueltos que aprendía de los impresionistas a su alrededor. Una pareja pasea del brazo junto a una valla desvencijada, con un molino al fondo. Lo curioso es lo poco que se vio esta tela. Permaneció más de un siglo en una única colección privada, sin exhibirse nunca en público, hasta que reapareció y se vendió en París en 2021 por 13,1 millones de euros.




