
Estudio de mujer del natural
Ficha
La historia
En el Salón de 1802, celebrado en el Louvre, este cuadro colgó con un título sencillo, «Estudio de una mujer del natural». Marie-Denise Villers lo firmó en el pedestal de piedra y lo fechó en el año X del calendario revolucionario. Más tarde pasó a llamarse Retrato de Madame Soustras, por una joven que después sería camarera de la emperatriz Josefina. Su hijo aseguró que ella solo había posado para las manos, y se dice que Villers pintó el rostro a partir del suyo propio, mirándose en un espejo. Aun así, ese rostro se parece al de otro retrato que se tiene por de Madame Soustras, y la cuestión sigue abierta. La joven se ata un zapato blanco, y los viajes del cuadro le sientan bien. Legado al Louvre por el marido de la pintora, pasó décadas en ministerios y en un ayuntamiento, y entre 2004 y 2021 estuvo depositado en el Museo Internacional del Calzado de Romans-sur-Isère.
