
Bartolomé Esteban Murillo · PD
La aparición de la Virgen a san Bernardo
Ficha
La historia
Este cuadro narra una leyenda medieval que la España de la Contrarreforma seguía amando. San Bernardo de Claraval, el monje y escritor del siglo XII, estaba una noche ante su escritorio alabando a la Virgen cuando ella, según el relato, se le apareció y le dio unas gotas de leche de su pecho, señal de gracia por su devoción. Murillo pintó la escena hacia 1655 para un convento de Sevilla, en un lienzo de más de tres metros de alto, de modo que el fiel arrodillado se encontrara con la visión casi a tamaño real. Rondaba entonces los cuarenta años y se estaba convirtiendo en el primer pintor de la ciudad, en una Sevilla que aún se reponía de la peste de 1649, que se llevó quizá a la mitad de sus habitantes. Los libros que caen a los pies de Bernardo y los ángeles de luz suave son justo la calidez por la que se amaban sus cuadros religiosos.




