
Perugino, Pietro · PD
El bautismo de Cristo
Ficha
La historia
En Roma esta composición ya se conocía. Hacia 1482 Perugino había pintado el Bautismo de Cristo al fresco en un muro de la Capilla Sixtina y, como tantas de sus invenciones afortunadas, volvió a usarla más tarde. Aquí queda reducida a una tablita de madera de olivo de 30 centímetros de alto, pintada hacia 1498-1500. Lo nuevo no era el tema, sino la técnica. Perugino fue de los primeros pintores de Italia central que experimentaron con veladuras de óleo superpuestas, a imitación de flamencos y venecianos, y estudió cómo se refleja la luz en el aire y en el agua. Eso es justamente lo que se ve en el cielo claro y en el río quieto. El joven Rafael, que entonces se movía en su entorno, tomó buena nota. La tabla estaba ya en 1663 en la colección del castillo de Ambras, en el Tirol, y llegó a Viena en 1773.




