
Joaquín Sorolla · PD
El baño, Jávea
Ficha
La historia
En el verano de 1905, Sorolla trabajaba en la costa mediterránea de Jávea, al sur de Valencia, la ciudad donde había nacido. Pintaba casi siempre al aire libre, persiguiendo una sola cosa por encima de todo: la luz del sol sobre el agua en movimiento. Aquí unos bañistas chapotean en la orilla mientras el mar devuelve la luz descompuesta en una docena de colores a la vez y rompe espumeante contra las rocas mojadas. Lo construyó con pinceladas rápidas y cargadas de materia, de modo que el oleaje parece seguir moviéndose. Pocos años después, en 1909, expuso pinturas como esta en Nueva York y las multitudes fueron enormes. Allí un crítico lo llamó un gran maestro moderno, y era precisamente esta agua encendida de sol lo que la gente iba a ver.




