
Jacob Jordaens · PD
El rey del haba
Ficha
La historia
En la Flandes del siglo XVII, la noche de Reyes se celebraba eligiendo un rey de burlas. Se horneaba un pastel con un haba escondida dentro, y quien la encontraba reinaba durante la velada. Cada vez que ese rey bebía, todos debían gritar '¡el rey bebe!' y vaciar su copa. Jordaens pintó esta escena hacia 1638 en Amberes y volvió al tema una decena de veces. En torno a la mesa de una casa acomodada, un anciano de barba gris preside el festín entre rostros congestionados, niños y perros. Bajo la alegría asoma una advertencia moral, muy del gusto de la época: nada se parece tanto a un loco como un hombre ebrio. El cuadro se conserva hoy en el Museo del Hermitage, en San Petersburgo.




