
Francisco Goya, The Bewitched Man, 1798. Wikimedia Commons. · PD
El hechizado por fuerza
Ficha
La historia
Goya pintó esta escena en 1798 para los duques de Osuna, dentro de una serie de seis cuadros de brujería que colgaron juntos en su palacio. La historia viene de una comedia muy popular entonces, de Antonio de Zamora: a un cura, don Claudio, lo han convencido de que su vida durará solo mientras siga encendida cierta lámpara. Aquí lo vemos, aterrado, echando aceite a una lámpara con forma de macho cabrío mientras contiene el aliento para no apagarla. Detrás, en la pared, bailan las sombras de unos asnos. Los Osuna eran aristócratas ilustrados que se reían de estas supersticiones, y por eso disfrutaban teniendo a Goya en casa burlándose del miedo al demonio. En el suelo, unos libros abiertos muestran títulos de conjuros inventados.




