
Francisco Goya, the bullfight, 1779. Wikimedia Commons. · PD
La corrida de toros
Ficha
La historia
Goya fue toro y torero toda su vida: aficionado apasionado, volvió una y otra vez a las plazas en su obra. Esta fue la primera vez, hacia 1779, en un cartón para los tapices de la antecámara del Príncipe de Asturias, en El Pardo. Y no pintó una corrida solemne. Es una novillada de pueblo, una fiesta en que los mozos más atrevidos del lugar, todavía aficionados, se miden con un novillo. Entre ellos, un joven vestido de rojo se vuelve hacia nosotros, y en esa cara se ha querido ver un autorretrato de Goya, que entonces rondaba los 33 años. El lienzo se dio por perdido durante casi un siglo, hasta que en 1869 apareció en un sótano del Palacio Real de Madrid y al año siguiente volvió al Prado.




