
La vocación de san Juan durante las bodas de Caná
Ficha
La historia
La leyenda medieval le puso nombre al novio de las bodas de Caná. Era Juan, el discípulo al que luego llamarían el Evangelista, y algunas versiones hacían de María Magdalena su esposa. Según se contaba, Cristo lo llamó en medio de su propio banquete de boda, y él renunció al matrimonio para seguirlo. Jan Cornelisz Vermeyen, activo hacia 1530 en Malinas o Bruselas, pinta el instante anterior al milagro. El joven lampiño en el centro de la mesa redonda es Juan, y la muchacha a su lado, la mujer a la que está a punto de dejar. Al otro lado de la mesa, Cristo responde con las manos abiertas. En primer plano, la Virgen se inclina hacia un criado con la mano en su hombro, porque acaba de notar que se ha terminado el vino. Pronto los criados llenarán de agua las tinajas de piedra. El tañedor de laúd que nos mira de frente quizá sea el retrato de algún conocido del pintor.