
La vocación de los primeros apóstoles
Ficha
La historia
Domenico Ghirlandaio pintó dos frescos en la Capilla Sixtina en 1481 y 1482, y este es el único que se conserva. El otro, una Resurrección, estaba en el muro de la entrada. En 1522 se vino abajo el arquitrabe de la puerta y lo destruyó. La escena que se ve allí hoy la pintó de nuevo medio siglo después, bajo el papa Gregorio XIII, el flamenco Hendrick van den Broeck.
Aquí el tema es cómo Cristo reúne a sus primeros seguidores a orillas del mar de Galilea, contado en tres momentos. Al fondo, a la izquierda, llama a los hermanos Pedro y Andrés desde su barca de pesca. A la derecha, más allá en la orilla, llama a otros dos hermanos, Santiago y Juan, desde la barca de su padre Zebedeo, donde se están remendando las redes. En primer plano, Pedro y Andrés se arrodillan ante él, Pedro de amarillo y naranja, Andrés de verde, los colores que tradicionalmente les daban los pintores.
En una capilla construida para los papas, la vocación de Pedro, a quien la Iglesia contaba como el primero de ellos, tenía un lugar evidente. Alrededor de los hermanos arrodillados hay hombres vestidos a la moda del siglo XV, y a uno de la derecha se le suele identificar con Juan Argirópulo, un sabio griego de Constantinopla que enseñó en Florencia y después en Roma.




