
Peter Paul Rubens, The Circumcision of Christ, 1605. Wikimedia Commons. · PD
La circuncisión de Cristo
Ficha
La historia
Cuando Rubens pintó este lienzo en 1605, tenía veintiocho años y llevaba un lustro en Italia al servicio de los Gonzaga, en Mantua. Lo reclamó Génova: Marcello Pallavicino, patrono de la nueva casa profesa de los jesuitas, quería un retablo para el altar mayor de la iglesia del Gesù. Rubens respondió con una tela de casi cuatro metros de alto, pensada para verse desde abajo, con las figuras en escorzo y el Niño iluminado por un resplandor que cae desde lo alto. La orden jesuita era entonces joven y en plena expansión, y este encargo genovés fue uno de los primeros grandes retablos del pintor. Todavía hoy la pintura ocupa aquel altar mayor, enmarcada por las dos columnas de mármol negro traídas en 1605 desde las canteras de Framura.




