La creación de Adán

La creación de Adán


Ficha

Año
1511
Técnica
fresco
Tipo
pintura
Dimensiones
280 × 570 cm

La historia

En 1511, el mismo año en que Miguel Ángel pintaba esta escena, otra obra suya era destruida en Bolonia. Tres años antes, su estatua de bronce del papa Julio II, una figura sentada de más de seis toneladas, había sido izada sobre la puerta principal de la iglesia de San Petronio. Cuando la ciudad escapó al control del papa, los señores que volvieron a gobernarla derribaron la estatua el 30 de diciembre, y el duque de Ferrara fundió el bronce para hacer un cañón al que llamó la Giulia, en honor del pontífice.

Esa misma portada importa aquí. Su marco está labrado con relieves del escultor sienés Jacopo della Quercia, de casi un siglo antes, y uno de ellos muestra a Adán desnudo, tendido en el suelo, con Dios de pie ante él. Los historiadores del arte lo señalan desde hace mucho como fuente de este Adán, recostado en una ladera desnuda con una rodilla alzada. Lo que Miguel Ángel cambió fue el encuentro. En el Génesis, Dios insufla el aliento de vida en la nariz de Adán. Aquí Dios llega volando, envuelto en un manto hinchado y lleno de figuras, y los dos no llegan a tocarse. Entre las yemas de los dedos queda un hueco de unos dos centímetros. Bajo el brazo izquierdo de Dios, una mujer joven mira hacia Adán, y casi siempre se la identifica con Eva, que aún espera ser creada.

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