
La crucifixión de san Pedro
Ficha
La historia
Según la tradición, san Pedro pidió ser crucificado cabeza abajo, por no considerarse digno de morir como Cristo. Caravaggio había pintado ese momento en 1601 para la capilla Cerasi de Santa Maria del Popolo, y pocos años después el mismo tema recayó en un joven boloñés. El cardenal Pietro Aldobrandini, sobrino del papa Clemente VIII, se lo encargó a Guido Reni para San Paolo alle Tre Fontane, la iglesia abacial extramuros levantada donde, según se decía, fue decapitado san Pablo. Reni lo pintó entre 1604 y 1605, y el museo lo considera su primer éxito romano.
Su biógrafo Carlo Cesare Malvasia, en 1678, contó una historia más afilada. Según él, el pintor Cavalier d'Arpino hizo llegar el encargo a Reni para herir a Caravaggio, quien acusó al recién llegado de robarle la manera y le advirtió que preferiría pelear con los puños antes que con los pinceles. Sea cual sea la verdad, la deuda con Caravaggio es evidente, y el museo señala que Reni rebaja la tensión dramática. Hacia 1787 la tabla pasó al palacio papal del Quirinal, y desde 1819 forma parte de la Pinacoteca Vaticana.




