
Joseph-Marie Vien · PD
La vendedora de amores
Ficha
La historia
En 1763, Europa vivía fascinada por las ciudades que el Vesubio había sepultado y que ahora emergían de la tierra. Pocos años antes, en las excavaciones cercanas se había hallado un fresco romano con una mujer que vendía pequeños amores, y en 1762 apareció grabado en los grandes volúmenes sobre las antigüedades de Herculano. Joseph-Marie Vien lo tomó casi de inmediato y lo convirtió en este cuadro, donde una vendedora ofrece cupidos diminutos a dos jóvenes sentadas. Lo presentó en el Salón de aquel año y gustó mucho: el público podía comparar la pintura moderna con su modelo antiguo. Es una de las primeras muestras del gusto neoclásico que pronto desplazaría a la ligereza del rococó. Años después, Vien tendría como alumno a Jacques-Louis David.