
La disputa de santa Catalina
Ficha
La historia
Según la leyenda, Catalina de Alejandría era una joven princesa muy instruida que se enfrentó al emperador Majencio por sus sacrificios paganos. Él convocó a 50 filósofos para que la apartaran de su fe, pero ella razonó tan bien que fueron ellos los que se convirtieron, y el emperador los mandó quemar. En 1551 Prospero Fontana firmó y fechó en Bolonia, su ciudad, un gran lienzo con este tema, de casi cuatro metros de alto, que cuelga en la iglesia de Santa Maria del Baraccano. Esta tabla de remate curvo que está en Roma no llega a los 60 centímetros, y el museo la fecha en el mismo año. Perteneció a los Sacchetti, banqueros florentinos de Roma, de cuya familia había salido el cardenal Giulio Sacchetti, que gobernó Bolonia como legado papal. En 1748, ahogada por las deudas, la familia vendió sus cuadros al papa Benedicto XIV. Dos pintores los tasaron en 36.709 escudos, la curia cerró el trato en 25.000, más o menos lo que debían los Sacchetti, y el papa hizo llevar la colección al Capitolio.