
La casa de muñecas de Petronella Oortman
Ficha
La historia
Entre 1686 y 1710, Petronella Oortman, esposa de un comerciante de seda de Ámsterdam, amuebló una casa de muñecas en forma de armario con miniaturas hechas por artesanos de verdad, y hacia 1710 Jacob Appel la pintó con las puertas abiertas, habitación por habitación. El Rijksmuseum resume el motivo en una frase, la casa de muñecas era tan cara que se hizo un cuadro de ella. El coleccionista de Fráncfort Zacharias von Uffenbach anotó que se valoraba entre 20.000 y 30.000 florines. Desde entonces la pintura es el testimonio de lo que la casa contenía. Casi todas las muñecas originales se han perdido y solo se conserva un bebé en su cuna. En el cuadro de Appel las habitaciones siguen habitadas, y en la estancia izquierda del piso intermedio hay un criado negro.
