
Francisco Goya · PD
Los duques de Osuna y sus hijos
Ficha
La historia
Hacia 1788 Goya todavía debía mucho a los dos adultos de este retrato. Los duques de Osuna figuraban entre sus primeros grandes protectores: aristócratas ilustrados y amantes de los libros que siguieron encargándole obras a medida que crecía su fama. Reunir a toda una familia en una escena tan afable era casi insólito en la España de entonces, donde el gran retrato solía mostrar a los personajes rígidos y aislados. Goya miró más bien hacia modelos flamencos e ingleses para lograr esa naturalidad. Los cuatro niños no son adultos en miniatura, sino individuos sorprendidos en un pequeño gesto. La duquesa, de la poderosa casa de Benavente, dirigía una de las tertulias más animadas de Madrid, y Goya la retrató además de cuerpo entero en un lienzo aparte.




