
La elegía
Ficha
La historia
Es el rincón silencioso del techo. Un niño yace tendido en el suelo, inmóvil, y otro está de pie con una mano llevada a la cara. En la tradición que siguió De Wit, la elegía era el poema del duelo, el lamento por alguien que había muerto. De ahí la pila de leños que se alza detrás del grupo, una pira funeraria como aquellas en las que griegos y romanos quemaban a sus muertos.




