
Los evangelistas Mateo y Lucas
Ficha
La historia
En 1917, en plena Primera Guerra Mundial, el Kunsthistorisches Museum de Viena compró esta tabla estrecha, de apenas 13 centímetros de ancho, a los marchantes vieneses Gilhofer y Ranschburg. Sobre fondo dorado, dos evangelistas leen juntos un mismo libro abierto. Uno es joven, de pelo rizado y manto rojo, y el otro, un anciano de barba gris con una capa forrada de piel blanca. Sus símbolos llevan nombre. Arriba, un ángel sostiene una filacteria con la palabra Matheus, y abajo un buey pardo descansa junto a otra que dice lucas. El reparto viene de san Jerónimo, que asignó a Mateo la figura humana porque su evangelio empieza con la genealogía de Cristo, y a Lucas el buey, animal del sacrificio, porque el suyo arranca con un sacerdote en el Templo. El Belvedere atribuye la obra, con signo de interrogación, a un pintor neerlandés de hacia 1430.




