
Peter Paul Rubens, The Fall of the Damned, 1621. Wikimedia Commons. · PD
La caída de los condenados
Ficha
La historia
Rubens pintó esta caída al infierno hacia 1620, en pleno fervor de la Contrarreforma, cuando la Iglesia católica quería imágenes capaces de sacudir al fiel. Y esto sacude: una catarata de cuerpos desnudos se despeña hacia las tinieblas, arrastrados por demonios, mientras arriba el arcángel Miguel, con un haz de luz, empuja a los condenados fuera del cielo. Es casi imposible saber dónde empieza una figura y termina otra, y esa maraña de carne en movimiento era precisamente el alarde. La tela sufrió un ataque con ácido en 1959 y fue restaurada con paciencia. Se conserva en la Alte Pinakothek de Múnich.




